Archivo de la etiqueta: Día de los Derechos Humanos

Día de los Derechos Humanos

Estándar
Día de los Derechos Humanos
En el Día de los Derechos Humanos pienso en los más de 65 millones de personas refugiadas y desplazadas forzosamente que hay por todo el mundo; pienso en los más de 5 millones de refugiados palestinos que llevan viviendo oprimidos y en unas condiciones de vida miserables e indignas; pienso en los 165.000 refugiados saharauis que llevan 40 años subsistiendo bajo unas condiciones de vida extremas en el desierto; me da igual que se llamen iraquíes, sirios, cameruneses, nigerianos, sudaneses, guineanos, afganos, mejicanos, burundeses, somalíes, kurdos, rohingyas… todos huyen de la violación de los derechos humanos, todos víctimas civiles que sufren el desorden al que les llevan sus propios gobiernos y los gobiernos de países que se presentan a sí mismos como guardianes del orden mundial y de la justicia del mundo, países que dicen castigar a quienes violan y quebrantan los derechos y la paz.
Estos países poderosos deberían respetar al máximo estas exigencias, no se trata sólo de aplicar y hacer que se cumplan los derechos en su propio país, sino en respetarlos en aquellos países, con menor desarrollo económico y humano, a los que acuden vendiendo unas misiones libertadoras cuando todos sabemos que el verdadero interés está en la abundancia de ingresos petrolíferos o de otras riquezas naturales de los países explotados.
Cuidado con esa doble moral de las sociedades más desarrolladas, muchos viven en la seguridad de los países occidentales y la experiencia del refugiado les parece lejana e imposible pensar que les llegue a afectar un día a ellos. Y me pregunto yo, ¿a qué puede aspirar una persona? ¿qué espera de la vida en la sociedad en la que ha nacido? Una buena salud, realización profesional, fundar una familia, seguridad económica y social… porque nadie desea para sí la enfermedad, la miseria, la persecución o la injusticia.
Cuando las aspiraciones de la gente se van perdiendo por el abuso del poderoso, del más fuerte, del violento hacia el más débil, a quien no ampara nadie, a este le quedan tres vías posibles: ceder ante la fuerza, enfrentarse (esto siempre supone un riesgo) o huir. Con la huida se puede perder todo, pero se salva la vida y la esperanza de un futuro mejor. El refugio ofrece protección al que huye de su perseguidor. La situación de abusos de los derechos humanos es tan antigua como la propia sociedad, por tanto, antes de que existiera el Estado moderno, las Naciones Unidas y su Declaración Universal de los Derechos Humanos, el refugio era un derecho humano.
 El Día de los Derechos Humanos bien merece hacer una reflexión sobre el mundo en el que vivimos y aquél en el que nos gustaría vivir.